viernes, 30 de octubre de 2009

Anábasis 007


De nuevo a bili bic e íntegramente en el metro.


Poco hay que comentar aquí... la contracarga de Ciro contra la caballería de Artajerjes fue un éxito y llevó al encuentro a los líderes de ambos ejércitos.


El climax de la batalla de Cunaxa se acerca...

miércoles, 28 de octubre de 2009

Anábasis 006


Como siempre a boli Bic, en el metro y rodeado de peña.


La mayor parte de los combates entre hoplitas no llegaban a la fase del combate cuerpo a cuerpo... por lo general uno de los bandos huía antes. En ese momento se llegaba a una situación peligrosa para los vencedores, porque si perdían la formación podían verse sorprendidos por la espalda o por los flancos por tropas ligeras o de caballería del enemigo, lo que convertiría una victoria en una masacre. Por eso los oficiales de la falange se esfuerzan en mantener la formación.Esto pasó, efectivamente, en la batalla de Cunaxa, cuando los griegos pusieron en fuga a la infantería persa, Artajerjes ordenó a su caballería que atacase a los griegos por la retaguardia.


Saludos y gracias por vuestra paciencia.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Anábasis 005

Como siempre, a boli bic en el metro... esta no me ha quedado muy lograda porque parte la entinté en el tren de cercanias. En la segunda viñeta los griegos deberían cantar el "peán", pero no he encontrado ninguna transcripción de qué era lo que cantaban, así que el fondo ha quedado en blanco y no con la espectaculan onomatopeya que tenía planeada. Era importante que la falange se mantuviese unida cuando cargaba, en esta batalla algunos se adelantaron y el resto tuvo que correr para no quedarse atrás.

jueves, 15 de octubre de 2009

Anábasis 004


Como siempre, entintado a boli bic en el metro de madrid.


El santo y seña se solía decir dos veces en los ejércitos griegos justo antes de entrar en combate. La mayor parte de las veces los griegos luchaban contra otros griegos (mercenarios de los persas o guerras entre polis), de modo que el santo y seña servía para identificar a los de tu propio bando, ya que no había uniformes.